de vij

sábado, octubre 6

Fuerte

Escuchar al nene de la camiseta de la selección que camina entre dos puertas enfrentadas del tren de una a la otra, de no más de tres, cuatro años, pidiendo un aplauso por la canción que acaba de cantar acapella (léase gritar acapella), que luego pasaría a pedirnos monedas.

¿Peor? La gente que lo festeja. Qué bronca que me da, carajo.

No quería discursar, pero ya fue, esa gente es la misma que mira junto a su hijo de seis años el baile del caño en Tinelli, la misma que cree en Macri (busquen la contradicción), entre otras cosas. Esa gente no entiende que el nene no va de onda a pedir monedas, esa gente no entiende que al nene lo mandan para dar lásitma, y recibir las monedas que a sus padres no les dan, y esa gente no entiende el por qué. Acá freno, ésto sí que no quiero profundizar.


Los créditos de la fotonovela, próximamente; el ¿concurso? sigue en pie, eh. A los que no vieron la fotonovela, más abajo, a los que sí, DEJEN LOS DIÁLOGOS, MIERDA.

1 comentario:

ábalosfútbol